En sus inicios resultó ser una provocación más que una tendencia, sin embargo, pronto se convirtió en todo un estilo de vida. Creada en plena revolución sexual en los 60s, se popularizó al aparecer en la revista de moda Vogue.
Su largo puede ser variable, pero siempre por encima de la rodilla. La verdadera minifalda debe dejar ver al menos la mitad del muslo.
La minifalda vio la luz en plena revolución sexual, pero sobre todo fue a partir de su portada en el Vogue cuando tuvo una enorme resonancia en todo el planeta.
Desde aquel momento ningún diseñador se privó de darse el gusto de ahorrarse la tela de las faldas y los más grandes se pusieron manos a la obra: Balenciaga, Pedro del Hierro, Karl Lagerfeld, Yves Saint Laurent, Donna Karan... hicieron de prenda en cuestión un tremendo arma de hechizo y coqueteo.
Como todos sabemos la minifalda es una de las herencias que nos dejaron los jóvenes de las épocas pasadas y sigue siendo una tendencia hasta ahora.

1 comentario:
cuando pequeno recuerdo que afortunadamente no habia vagones especiales para mujeres en el metro y yo pequeno me daba tremendos agasajos visuales y con las manos... aprovechando que me veian nino...
guuu que tiempos..
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